-¿Sientes que mueres?, ¡mueres por nada!
No es lo mismo que morir de amor, morir de enfermedad... ¡¡o morir de hambre!! ¡No!
tú mueres por nada. Por una nada tan vacía y simple que te deja tirada a los pies de cualquiera capaz de pisotearte.
Mueres por que te sientes débil, por que te sientes confundida... entonces me equivoqué contigo.
¿Acaso aún no sabes apreciar tanto la vida, que prefieres no existir?
Si tus pies no pueden más, si tan cansada estás como para así pedirmelo... yo mismo te mataré. Empuñaré en una mano tu tristeza afilada, y te clavaré en el pecho el amor del que ahora repudias. Dando fin a tu condena.
Dejarás de sentir el cosquilleo salado que te produce una lágrima; olvidarás todos los buenos consejos de quien te rodea; no sabrás responder a aquel abrazo de quien más te ama; no volverás a sentir el corazón later. Ya no te dolerá... yacerás muerta, inerte a todo lo ajeno... Ahora si lo que prefieres es vivir por nada, ya te pido yo que mates a mi alma, ya que no hay cosa que más le duela a esta vida mía, que dejarte confundir vida y muerte en este horrorizante vacío.
No hay comentarios:
Publicar un comentario